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"Es lo que le pasa a la gente que juega con los vivos y
con los muertos.
"
―El Charro Negro

La Leyenda del Charro Negro es una película de animación mexicana del año 2018. Es la quinta y última película de la saga de Las Leyendas y fue producida por Ánima Estudios. Es la secuela de La Leyenda del Chupacabras.

Fue reestrenada en varios cines de México durante la primera edición de la Fiesta del Cine Mexicano del 7 al 13 de Septiembre del 2018, con motivo del mes patrio.[1][2][3]

Sinopsis Editar

Leo San Juan acaba de liberar al Chupacabras y su familia y, decide que es el momento de regresar junto con su hermano Nando, por fin, a casa de su abuela.

Pero, a mitad de camino, el Charro Negro logra confundir a Leo y, por su culpa, una niña inocente es arrastrada al mundo del Charro. Leo se ve obligado a reparar el daño y cruza el portal que le lleva a ese extraño mundo para negociar con él. Sus amigos acudirán para intentar ayudarle a recuperar la vida de la niña y poder salir de allí cuanto antes.

Los planes del Charro Negro no terminarán ahí, sus intenciones van más allá, lo que mantendrá a Leo y a sus amigos sumergidos en una gran cantidad de nuevos peligros y aventuras que sortear.

Historia Editar

La película comienza con Xóchitl siendo llevada por el Charro Negro a un lugar desconocido, mientras ella se encuentra debilitada. Acto seguido, es cargada por Resendo el cual la deja en el suelo a merced de un monstruo desconocido.

En otra escena, se puede ver a Leo y Nando caminando en medio de la nada, con rumbo a Puebla, mientras se cuentan algunas anécdotas del tiempo que permanecieron separados.

Mientras tanto, en el cercano pueblo de Mextepec, un señor de nombre Rupertino intenta vender a los locales un elixir que, según él, funciona para curar todos los males. Cuando llega la hora de probar que realmente funciona, usa a su hija Beatriz la cual finge estar enferma para que el elixir la cure milagrosamente. Cuando los pueblerinos se convencen de la mentira y comienzan a comprarle el producto, un guardia local se da cuenta del engaño y advierte a todos que están siendo estafados. Ante esto, una turba furiosa comienza a perseguir a ambos para que les devuelvan su dinero. Rupertino y su hija logran escapar de la turba en una carreta y se refugian en su hogar, un viejo remolque de madera.

Leyendo la mano

Ana leyendo la mano de Leo.

Ya de noche, Leo y Nando se encuentran con una gitana de nombre Ana en medio del camino, la cual intenta cambiar la rueda de su carreta. Nando le ofrece ayuda a cambio de que los lleve a Puebla, pero esta se niega. Nando se marcha enojado, pero Leo le ofrece ayuda a la gitana de forma incondicional. Ella aprecia el gesto, y como agradecimiento le lee la mano a Leo de forma gratuita. Al ver su mano, le dice que hay algo muy oscuro dentro de él, una maldad que corre por sus venas, además le advierte que no debe cruzar al inframundo de nuevo y le aconseja no detenerse hasta llegar a su casa. Las venas de la mano de Leo comienzan a tornarse oscuras y profundas.

Leo no le dice nada de esto a su hermano y más adelante comienzan a discutir pues Nando le reclama que abandonó a su familia para irse a vivir aventuras con sus amigos imaginarios (fantasmas). Mientras pelean, un anciano aparece en medio de la oscuridad diciéndoles que lo más importante en el mundo es la familia, y los convence de que es un anciano solo al cuál un estafador de nombre Rupertino le robó su única pertenencia: un ojo de venado. Leo decide ir a buscar a Rupertino para que le devuelva el ojo al anciano, ante la incredulidad de Nando de que la historia sea verdadera.

En la carreta de Rupertino, Beatriz le enseña a su padre cómo debe actuar para convencer a la gente, sin que olvide sus diálogos. En eso, llegan Leo y Nando a decirle que es un ladrón y que devuelva lo que se robó. Beatriz sale a defender a su padre y golpea a los hermanos con una escoba. En medio de la confusión, Leo le arrebata el ojo de venado a Rupertino sin que este se de cuenta y se marchan del lugar.

Alma de Beatriz

El Charro Negro llevándose el alma de Beatriz.

Rupertino se da cuenta de que le falta el ojo de venado e inmediatamente va corriendo tras Leo, pero es demasiado tarde, pues éste ya se lo ha devuelto al anciano. El anciano entonces le dice a Rupertino que recuerde lo que sucedió hace doce años, y es en ese momento cuando se convierte en el Charro Negro, quién usó a Leo para quitarle la protección del ojo a Rupertino y poder cobrar su trato. El Charro le dice a Rupertino que las reglas del trato han cambiado y que se llevará el alma de su hija para cobrarse. El Charro entonces se apodera del alma de la niña y la deja debilitada en el suelo, además de abrir un portal al inframundo del cual sale su caballo. Leo le ofrece un trato al Charro a cambio de devolver el alma de la niña, pero éste le dice que mejor vaya a su casa a tomar el alma por su cuenta. Leo acepta, pero es consiente de las palabras de la gitana acerca de cruzar al inframundo. La gitana aparece, y le dice a Rupertino que Beatriz está a salvo por poco tiempo pues su alma comienza a abandonar su cuerpo poco a poco. Leo se dispone a saltar al portal, cuando Nando le dice que también piensa acompañarlo, cosa que su hermano no quiere. En ese momento aparece Teodora, la cual les dice que las calaveritas llevan rato intentando decirle algo pero no las entiende. Finado y Moribunda se hacen presentes e intentan comunicarse con Rupertino, el cual avienta a Finado hacia el portal, haciendo que Moribunda lo ataque. Rupertino, mientras intenta quitarse a Moribunda de la cara, termina empujando a Leo y Nando hacia el portal mientras que Teodora también es arrastrada por Leo.

En el inframundo, Leo se reencuentra con Nando y Teodora, seguidos por Rupertino. Rupertino les dice que hay que apresurarse a ir por el alma de su hija, cosa que el grupo acepta. Cuando Teodora intenta avanzar volando, ésta cae al suelo pues ha perdido sus poderes (incluído el usar su celular), por lo cual debe resignarse a seguir al grupo a pie, ayudada por Nando.

Trabajando para Resendo

Xóchitl y Evaristo trabajando para Resendo.

En otra escena, se ve cómo Xóchitl está siendo obligada por Resendo y el monstruo Chuy a trabajar moliendo piñas de agave en el sótano de la Hacienda del Charro Negro. Evaristo es atrapado y también es obligado a trabajar, diciéndole a Xóchitl que de igual forma tienen prisioneros a Alebrije y a Don Andrés. Mientras tanto, Finado camina entre los agaves buscando a Moribunda, cuando la localiza arriba de la carreta que Chuy está cargando con piñas de agave. Al verla, Finado se alegra y lanza de forma involuntaria un rayo desde su cabeza, que termina tapando con sus manos. Chuy no alcanza a verlo, pero de igual forma sospecha que hay alguien, aunque sólo logra encontrar el balero de Leo, el cual se lleva. Finado y Moribunda logran reencontrarse arriba de la carreta.

Leo, Rupertino, Nando y Teodora llegan por fin a la Hacienda del Charro Negro donde son recibidos por Resendo, el cual no los deja entrar. En ese momento el Charro se hace presente y los invita a pasar a su casa. Dentro de la hacienda, el Charro le dice al grupo que el ser humano nunca está contento con su vida, y que sólo pide cosas inútiles como poder, dinero y lujos, los cuales no tienen sentido sabiendo que todos han de morir algún día. Además, le dice a Leo que sabe que él quiere algo y que en algún momento se lo va a pedir. Mientras dice todo esto, coloca el alma de Beatriz en una destiladora, para procesar su alma y meterla en una botella. El Charro le impide a Rupertino llegar a ella, y ante la pregunta de Leo acerca de qué debían hacer para salvarla, el Charro les dice que le deben ayudar a recuperar cuatro objetos, los cuales son: el Medallón de Miquiztli, un pedazo de la tumba de Ollin y Tonatiuh, una de las Piedras Sagradas y el Iyari. Estos objetos se encuentran en su feria, y el grupo tiene hasta antes de que cante el gallo para recuperarlos y poder salvar a Beatriz.

Objetos del Charro Negro

Los objetos que el Charro Negro desea recuperar.

En el mundo real, Beatriz se encuentra en el remolque preparando elixires y hablando acerca de su padre con Ana, la cual la está acompañando. En ese momento, un cuervo negro aparece en la ventana y segundos después Beatriz cae al suelo desmayada.

En el sótano de la hacienda, Chuy descarga el cargamento de piñas de agave en el que van Finado y Moribunda. Las dos calaveritas se encuentran entonces con Xóchitl y Evaristo, y usando mímica les dicen que el Charro ya ha capturado a Leo. Además, ahora las dos calaveritas tienen la extraña habilidad de lanzar un rayo de luz por su cabeza.

El grupo llega por fin a la Feria Negra, la cual enciende sus luces apenas se acercan. Allí son recibidos por el fantasma de Denise, la cual le entrega a cada uno un boleto para una atracción: a Leo le toca la Casa de los Espejos, a Nando la Lotería; a Teodora la  Mujer Oruga y a Rupertino el Tiro al Blanco. Teodora jala a Nando para que la acompañe a ver la atracción que le tocó.

Cuando Nando y Teodora van hacia ahí, ella incita a Nando a que formalicen su relación, cosa de la que él no está muy convencido aún. Son interrumpidos por Pecas, el cual los invita a conocer a Magdalena la mujer oruga, la cual yace dentro de una carpa y según él guarda muchos secretos. Al momento de entrar, Magdalena está dormida y es despertada por la voz de Nando, el cual creía que era una estafa. Magdalena les cuenta un poco de su historia y les dice que sabe cuál es el secreto que ellos están buscando, sacando el Medallón de Miquiztli de entre sus patas. Les advierte que no es tan sencillo conseguirlo, pues primero deben resolver un acertijo, el cual es: "algo que te pertenece, pero los demás lo usan más que tú". Nando y Teodora intentan revolver el acertijo sin lograrlo y sin tomarle mucha importancia, ante lo cual la mujer oruga les dice que si no lo adivinan no saldrán vivos. El monstruo se lanza sobre Nando para comérselo, a lo que Teodora responde cambiando rápidamente su vestido por ropa más ligera y rompiendo la cuerda del candelabro que estaba sobre la carpa, el cual cae sobre Magdalena dejándola inconsciente unos momentos. Creyendo que estaban a salvo, el monstruo los toma a los dos y los deja contra la pared, amenazándolos con su aguijón. Teodora se despide de Nando y le dice que fue un gusto haberlo conocido, pero cuando él intenta hacer lo mismo, no recuerda el nombre completo de su compañera. Ella se lamenta de que Nando (a quien considera su futuro esposo) no se acuerde de su nombre, pero en el momento se da cuenta de que ésa es la respuesta, pues el nombre es aquella cosa que le pertenece pero que todos usan más que ella. A la mujer oruga no le queda más remedio que liberarlos y entregarles el Medallón de Miquiztli.

Ana y el Charro Negro

El Charro Negro frente a Ana.

En el sótano, Evaristo intenta aprovechar cuando Chuy abre la puerta para escapar, intentando que Finado lo ataque con el rayo que sale de su cabeza. Al ver que no funciona, termina lanzando a la calaverita por los aires hasta que da con la puerta, dejándola abierta.

En el mundo real, Ana cuida de Beatriz la cual yace en una cama temblando de frío. Cuando Ana se acerca a la ventana, ve al Charro Negro recargado en una valla tocando una melodía con su guitarra. Ella le dice que se vaya pues no es bienvenido, ante lo que Charro responde que él sólo está ahí para cobrar las deudas de la gente ambiciosa. Acto seguido, desaparece.

Cerca de la hacienda, Don Andrés y Alebrije se encuentran atrapados dentro de la Casa Embrujada, prisioneros por el Charro Negro. Alebrije le explica a su amigo que el Charro quiere a Leo por su capacidad de ver fantasmas, y que la única manera de salvarlo es quitarle ese algo que lo hace especial. La casa los escupe un momento, pero los vuelve a atrapar con sus brazos.

En la Feria Negra, Leo y Rupertino llegan al juego del Tiro al Blanco el cual es atendido por el fantasma de Santos Machorro, el cual los invita a pasar. El premio de este juego es una Piedra Sagrada. Una vez dentro, se dan cuenta de que se han encogido y que en realidad ellos serán el blanco y el que les tirará será el fantasma de Rousseau. Ambos intentan huir de los tiros del francés, ocultándose entre los patos metálicos de blanco y corriendo para intentar alcanzar la piedra. Leo logra activar una trampa de agua que termina por lanzar lejos a Rousseau, mientras Rupertino queda embobado con unas bailarinas de tubo que son parte del juego. Leo lo hace reaccionar y Rupertino va a por la piedra. Al momento de recuperarlo, ambos vuelven a su tamaño normal. Leo se da cuenta de que las venas oscuras en su brazo avanzan cada vez más.

Huyendo de la casa

Don Andrés y Alebrije intentando huir de la Casa Embrujada.

Don Andrés y Alebrije intentan escapar de la Casa Embrujada, tocando una canción relajante mientras el monstruo duerme y ellos se alejan, sin embargo una cuerda de la guitarra que Alebrije está tocando se rompe, haciendo que la casa se enoje y se los trague de nuevo.

En la Feria Negra, Teodora intenta incitar a Nando a que firme un acta de matrimonio falsa, en un registro civil que es atendido por el fantasma de una de las momias de los reos. Mientras está indeciso, aparecen Rupertino y Leo, este último con las venas oscuras de la mano en un estado más avanzado. Los cuatro se dirigen entonces al siguiente juego, la Lotería.

Xóchitl, Evaristo y Finado y Moribunda se encuentran entre los agaves buscando a Don Andrés y Alebrije. Mientras buscan, Chuy se acerca y va hacia donde la Casa Embrujada, dejándole comida. Es de esta forma que localizan el lugar donde sus amigos están atrapados.

El grupo se dirige entonces a la Lotería, donde son recibidos por el Señor López. Una vez que les da la bienvenida, pone las cartas sobre la mesa y el suelo comienza a romperse, creando un enorme tablero de lotería vacío. La primera carta es El Gallo, entonces un gallo aparece sobre el tablero. Rupertino intenta atraparlo sin éxito, entonces Teodora va tras él y consigue colocarlo en su espacio. La segunda carta es La Sandía, y unas cuantas sandías aparecen en el tablero. Cuando Rupertino intenta tomarlas, estas cobran vida y comienzan a atacarlo. La tercera carta es La Botella, y una caja de botellas aparece en el tablero. La cuarta carta es El Apache, y un apache aparece en el tablero amenazando al grupo con un arco de tres flechas, mientras tanto, las sandías siguen atacando al grupo. La quinta carta es El Borracho, y un borracho aparece en el tablero. Teodora aprovecha que las botellas están cerca de ella y usa una como señuelo para hacer caer al borracho en su respectivo espacio, luego ella lanza la botella al aire, la cual rebota en Nando y termina cayendo también en su espacio. Una de las sandías ataca al apache, por lo cual este la avienta y le apunta con su flecha, por lo que Rupertino aprovecha y lo empuja a su espacio (aunque este no cae pues queda colgando de una cuerda), entonces la sandía deja de atacarlo como agradecimiento por haberla salvado y se queda en su hombro. La sexta y séptima carta son El Diablo y La Muerte y ambos personajes aparecen en el tablero. La octava y novena carta son El Valiente y El Mundo, pero sólo el mundo aparece lanzándole a Leo su enorme globo terráqueo, haciéndolo caer sobre el espacio de el valiente. Nando se lanza para rescatarlo pero queda colgando y cuando Teodora intenta ayudarlo, Nando se convierte en El Valiente. Convertido en este personaje, Nando arroja a sus espacios al diablo, al apache y a la muerte. Las sandías se encargan de el mundo, lanzándose sobre él y empujándolo a su espacio. La sandía que se había quedado con Rupertino se sacrifica y se lanza a su espacio, completando el tablero y devolviendo a Nando a su forma normal. Al Señor López no le queda más que entregarle su premio al grupo, y les da a escoger entre los ajolocornios de peluche o el Iyari. Aunque Nando quiere cumplir el capricho de Teodora de los peluches, no tiene opción y escoge el Iyari.

El grupo en la Lotería

El grupo en la Lotería.

Fuera de ahí, Xóchitl y Evaristo buscan una forma de entrar a la Casa Embrujada, pero son descubiertos por Resendo y Chuy. Finado y Moribunda entran por la chimenea y se encuentran a Don Andrés y Alebrije poseídos por la maldad de la casa, ante lo cual las calaveritas se abrazan y liberan una explosión de energía similar a la que lazan por sus cabezas, que termina sacando a los cuatro de la casa. Ya afuera, Don Andrés le explica a los demás que el plan del Charro Negro es unirse con Leo para convertirlo en su sucesor. Alebrije y Don Andrés le dicen a Finado y Moribunda que la luz que emanan de sus cuerpos se llama "luz de la pureza etérea" y que sólo los puros de corazón tienen esa clase de energía. El grupo logra escapar de la casa pues ésta está amarrada y ni Chuy ni Resendo pueden alzanzarlos.

En el mundo real, Beatriz se pregunta a la gitana por qué su padre hizo un pacto con el Charro Negro, siendo que siguen siendo una familia pobre. Ana le responde que el trato que su padre hizo con el Charro no fue por dinero, sino por su salud (la de Beatriz).

En la Feria Negra, a Leo sólo le resta conseguir el último recuerdo, el trozo de la tumba de Ollin y Tonatiuh, el cual supuestamente se encuentra dentro de La Casa de los Espejos. El Charro Negro se aparece en la entrada y felicita al grupo de forma sarcástica e invita al joven a terminar con eso. Cuando Leo entra sus amigos le siguen, pero el Charro se interpone entre ellos evaporando los tres recuerdos que ya tenían; es ahí cuando el grupo se da cuenta de que todo era una trampa. De un momento a otro, toda la feria se desvanece, el cielo se torna de un color rojizo y el sitio al que entró Leo se convierte en el domo de la Hacienda del Charro Negro. En ese instante llegan Xóchitl y los demás, advirtiendo que se trata de una trampa, pero ya es tarde pues Leo ya ha entrado. El grupo trata desesperadamente de entrar al lugar sin conseguirlo.

Dentro, Leo se encuentra con una habitación oscura con un brillante espejo blanco al fondo. Al tocar el espejo, Leo se ve reflejado de una forma malvada, la cual intenta salir del mismo mientras el verdadero él queda aturdido y confundido. Mientras tanto afuera, el gallo alcanza a cantar por lo cual Beatriz pierde su alma y muere, el Charro ha ganado.

Leo como el Charro Negro

Leo como el próximo Charro Negro.

Leo reaparece en la cúpula de la hacienda y se encuentra con la botella del alma destilada de Beatriz. El Charro Negro se hace presente, diciéndole a Leo que que ambos son iguales y pertenecen a un mismo linaje: el de aquellos que pueden ver por igual a los vivos y a los muertos, linaje que se hace presente por medio de las venas oscuras de su brazo. El Charro entonces le dice que no puede escapar de su destino de ser su sucesor, y que se convertirá en un gran charro negro que extenderá su maldad por toda la región. Es entonces cuando el Charro toma a Leo con su cuerda, haciéndolo tirar la botella de Beatriz, y una vez atrapado entra a su cuerpo para poseerlo por completo.

Afuera, Resendo y Chuy alcanzan al grupo, pero este último se harta del maltrato que Resendo le proporciona y termina golpeándolo contra la pared. Finado y Moribunda aprovechan para tomar la llave que Resendo cargaba y liberar a Chuy de un cinturón que lo tenía esclavizado. Chuy queda agradecido con las calaveritas, pero es lanzado por los aires por la Casa Embrujada. Entonces, la Casa Embrujada junto con Rousseau, Denise, Santos, el Señor López y una momia acorralan al grupo dispuestos a atacarlos. En ese momento Leo, ya convertido en el Charro Negro, sale de la hacienda y todos los fantasmas se inclinan ante él, pero termina desvaneciéndolos a todos. Rupertino intenta ir a por el alma de su hija pero sólo puede encontrar gotas junto a la botella quebrada.

Controlando a Leo

El grupo controlando a Leo, ayudados por Chuy.

Leo, sin decir nada, llama a su caballo y abre un portal hacia el mundo de los vivos. Nando le dice que quiere hacer un trato, pero termina burlándose de él llamándolo por su viejo apodo de "chisguete". Leo se enfurece y toma a su hermano, el cual lo sigue provocando llamándolo por su apodo. Cuando Leo está a punto de acabar con él, Evaristo y Alebrije toman a Finado y Moribunda y usan su luz de pureza dirigiéndola hacia Leo para inmovilizarlo. Mientras Leo está en dicho estado, Xóchitl y Teodora intentan acercarse para quitarle su poder desde el corazón, ayudadas por Don Andrés, Nando, Rupertino y Chuy los cuales evitan que éste las ataque. Finalmente Xóchitl consigue arrancarle a Leo su poder para ver cosas sobrenaturales (la piedra que se adentró en él cuando estuvo en el Portal de Mictlantecuhtli) y el Charro Negro abandona el cuerpo del joven.

Chuy le regresa su balero a Leo y cuando todo parece estar en calma, la tierra comienza a moverse y la hacienda se destruye, surgiendo de ella la gigantesca silueta del Charro Negro convertido en nubes de tormenta y maldad pura. Xóchitl le dice a Leo que se vaya junto a su hermano y Rupertino, mientras que ellos se quedarán a combatir al monstruo. Leo se resiste a marcharse sin Xóchitl, pero ella termina convenciéndolo con un beso de despedida. De esta forma, Leo, Nando y Rupertino entran al portal antes de que se cierre, y el resto se queda a combatir al Charro Negro, con un desenlace desconocido.

Cuando Rupertino sale del portal, va corriendo a ver a Beatriz, la cual yace tendida en una cama. Consigue volver del inframundo con parte del alma de su hija, pero sólo consigue hacerle llegar una gota. Cuando cree que todo está perdido, Beatriz despierta con su alma completamente restaurada. Rupertino agradece al par de hermanos por su ayuda con un gesto.

Reencuentro con Toñita

Reencuentro con Toñita San Juan.

Ya en Puebla, Leo y Nando corren a casa de su abuela. En el camino pasan por el Templo Conventual de San Francisco, donde son saludados por el Cieguecito de los Ojos. Una vez que Leo llega a la Panadería San Juan, se apresura a entrar para reencontrarse con su abuela Toñita. Toñita San Juan se alegra de ver a su nieto, y éste se encuentra emocionado por contarle todas sus aventuras. También aparece Nana Dionisia, la cual le dice a Leo que será tratado de "usted" en esa casa a partir de ese momento, pues ya ha crecido mucho.

Esa noche, Nando y Leo conversan cuando sale el tema de sus amigas fantasmas (Xóchitl y Teodora). De repente, Leo escucha la voz de Teodora en el mostrador de la panadería y sale emocionado a verla, pero simplemente es una joven clienta con una voz y aspecto similar, de la cual Nando queda enamorado al instante. Leo se entristece y se queda del otro lado del mostrador, mientras sus amigos fantasmas lo observan desde la ventana, incapaces de que él los vea. Xóchitl logra mover ligeramente una campana en la puerta para llamar la atención de Leo y que éste salga, dejándole una flor en la puerta. Leo sale y está convencido de que sus amigos están ahí aunque no pueda verlos, por lo que se despide de ellos diciéndoles que su amor y su amistad estarán siempre con él. El joven pone su mano al aire y sus amigos unen sus manos a la suya desde el más allá. Leo les da las gracias y vuelve al interior de la panadería.

Finalmente, Xóchitl, Teodora, Don Andrés, Alebrije, Evaristo y Finado y
Despedida del grupo

El grupo se despide de Leo desde el más allá.

Moribunda aparecen en el interior de la Vieja Casona. Alebrije recalca que ésa es su verdadera casa, su verdadero hogar. Seguido de esto, Teodora comienza a cantar mientras toca su piano, al tiempo que sus amigos celebran y varias luces de colores salen del interior de la casona. La película termina con una panorámica nocturna de la ciudad de Puebla, con la luna en todo su esplendor, a la vez que un misterioso cuervo observa el paisaje también.

GaleríaEditar

Logo la leyenda del charro negro
Para ver la Galería de La Leyenda del Charro Negro, visita La Leyenda del Charro Negro/Galería.

Curiosidades Editar

Referencias Editar

  1. http://www.milenio.com/espectaculos/cine/conoce-peliculas-fiesta-cine-mexicano-20
  2. https://www.debate.com.mx/guamuchil/Fiesta-del-cine-mexicano-Cinemex-Guamuchil-Peliculas-Mexicanas-20180906-0120.html
  3. https://regeneracion.mx/festival-del-cine-mexicano-traera-peliculas-a-solo-20-pesos/