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[Intro]

[Jugando fútbol]

  • Leo: Fallaste amigo, fue buen intento.
  • Don Andrés: Ah, te encontré Leo amigo mío.
  • Leo: ¡Te dije que no me molestes cuando estoy con mis amigos!
  • Don Andrés: Pero necesito que abras los libros por mí, se requiere tanto esfuerzo para bajar uno de la repisa que no me queda fuerza para cambiar de página.
  • Compañero: ¡Sí! ¡punto, punto!
  • Leo: Okay no lo olvides, esto de llama gol, además ya habíamos quedado en no usar las manos, ese es el chiste del pierna-balón, que se usan las piernas.
  • Compañero: ¡Qué tontería, tú usaste la cabeza!
  • Leo: Sí, pero eso se vale…
  • Compañero: ¿No debería llamarse pierna-cabeza-balón?
  • Leo: Bueno, mi abuela cosió el balón así que yo pondré las reglas.
  • Don Andrés: Ah la juventud, en mis tiempos se arreglaban los conflictos con un duelo. La verdad no me quedaron muchos camaradas al final…
  • Leo: ¿Te podrías esfumar?
  • Don Andrés: Fíjate que no puedo. Eres único Leo. El único muchacho que he conocido con el poder de comunicarse sin esfuerzo con los muertos. Una fuerza oscura se avecina, y necesito consultar mis libros.
  • Leo: Puedes cambiar las páginas solo Don Andrés, o nada más ve la portada, eso hago yo. Como sea, te dije que ya no resuelvo problemas de fantasmas.
  • Compañero: Leo ¿estás teniendo otros de tus momentos especiales otra vez?
  • Leo: ¡No! y un momentito… desaparece Don Andrés.
  • Leo: ¡Okay! ¿por qué no volvemos al partido inicial de balón-pierna-cabeza?
  • Marcela: ¿Qué tal balómpie?
  • Leo: Hermosa… digo qué hermosa idea Marcela.
  • Don Andrés: ¡Sí! Ese nombre es mucho mejor para un juego que nadie va a jugar ¡hoy estás de terco Leo! ¡te voy a espantar en la noche!
  • Leo: ¿Quieres jugar con nosotros?
  • Compañero: No es muy buena idea…
  • Marcela: ¿Por qué?
  • Compañero: Porque hay destellos raros en tu casa desde que te mudaste con tu mamá ¡es una hechicera!
  • Leo: La mamá de Marcela NO es una hechicera.
  • Compañero: Lo siento Leo, aunque tú eres raro ya estamos acostumbrados, pero juntarnos con una aprendiz de hechicera, no gracias.
  • Leo: Dales tiempo, dime ¿cuánto llevas aquí? ¿seis meses?
  • Marcela: [Risa] No importa, la verdad es que mi mamá si es rara, y toda mi familia. Me enorgullece lo que soy.
  • Leo: Sí, eso es, bueno…

  • Marcela: [Risa] Ten, por invitarme a jugar, fue muy lindo.
  • Leo: Sí eso es cierto jeje más bien, no me lo agradezcas…
  • Marcela: [Guiño]

  • Fray Godofredo: El chamanismo, es la creencia de percibir e interactuar con el mundo espiritual. Acostumbran creer en un individuo especial con acceso, cuya labor es hablar por los muertos…
  • Teodora: …y los muertos tienen mucho qué decir.
  • Leo: [Grito]
  • Teodora: [Risas] ¿Por qué no les dices cómo son en realidad los muertos? Tal vez el fraile tuck te dé puntos extra.
  • Leo: ¿Ahora qué quieres Teodora?
  • Teodora: ¡Quiero que te pongas la pilas! Ya supe lo que le dijiste a Don Andrés ¡cero lindo!
  • Leo: Lo único que quiero es que me dejen tranquilo ¿por qué es tan difícil de entender?
  • Teodora: Amm, tal vez porque no se trata de ti. Hay cosas más importantes. Don Andrés no está jugando con lo del resurgimiento del mal Leo.
  • Leo: ¡Eso… no… me interesa! ¡sólo lárgate!
  • Fray Godofredo: ¡Leo! ¿me permites?
  • Leo: Ejem… amigos… hay una buena explicación para esto.
  • Compañero: Estás mal del cerebro.

  • Fray Godofredo: Tal vez la próxima semana te quedes despierto toda la lección. Creí que a ti te gustaría esta clase más que a nadie.
  • Leo: Perdón, padre Godofredo, es que…
  • Fray Godofredo: [Risa] No te preocupes.

  • Leo: ¿Don Andrés? ¿eres tú? ¿Teo?
  • Alebrije: ¡Hola Leo!
  • Leo: ¡Alebrije! No me espantes así.
  • Alebrije: Perdón, Leo.
  • Leo: No me digas. Vienes a hablarme del mal que está surgiendo.
  • Alebrije: No. Solamente quería jugar damas con mi amigo. Pero ahora que lo mencionas, Don Andrés y Teo me contaron lo que dijiste. Somos tus amigos, Leo.
  • Leo: ¿Sí? ¿según quién? De pronto se aparecieron de la nada un día.
  • Alebrije: Escucha Leo, no puedes elegir ser normal. El mundo siempre nos ve como somos, con el tiempo.
  • Abuela: ¿Esa cabra loca te está molestando otra vez?
  • Alebrije: Yo soy un alebrije hermoso, abuela. Al menos véame como algo noble, como un caballo o una libélula...

[Golpe de escoba]

  • Alebrije: ¡Au! ¡mi trasero mágico!
  • Abuela: Qué cabra tan rara. A lo mejor está loquita. Entra, te voy a hacer un chocolate caliente.
  • Leo: Pero ¿podría ser doble?

  • Teodora: Alguien que se está atragantando ¿no? Entonces dos tipos que se están atragantando.
  • Don Andrés: Demonio batiendo mantequilla.

[Golpe de puerta]

  • Alebrije: ¡Abuela!
  • Don Andrés: ¡Por el alma en pena de la reina Leo! casi haces que me dé un infarto.
  • Teodora: Suerte que ya estás muerto.
  • Leo: Oigan esto tiene que ser una broma. ¿En serio? ¿así es como pasan el tiempo?
  • Teodora: No es que tengamos muchas opciones. Esperamos a que te dignes a resolver los presagios oscuros y eso.
  • Leo: La gente por fin aceptaba juntarse conmigo, pero lo echaron a perder. Arruinaron el juego inicial de pierna-balón...
  • Don Andrés: El otro nombre era mejor ¿cómo era? ¿"balón-rodilla"?
  • Leo: ¡Ya no lo soporto! oigan, ya sé que me apoyaron antes, pero todos creen que estoy loco por su culpa. Y a veces, creo que tienen razón ¡quiero tener una vida normal!
  • Teodora: ¿Vas a romper con nosotros? no nos salgas con el "no eres tú, soy yo".
  • Leo: No, claro que son ustedes. Ya me harté de los fantasmas. No sé en qué idioma debo decirlo.
  • Don Andrés: Los presagios, muchacho, anuncian el fin de los tiempos.
  • Leo: Qué bueno, porque es tiempo de que esto termine.

[Vidrio rompiéndose]

  • Leo: ¿Alebrije? si eres tú, estás en graves problemas.
  • Leo: [Grito] ¿abuela? ¡abuela, despierta! ¿estás bien?
  • Abuela poseída: Estoy bien, Leo. Dile a los demás. Únete a nosotros.
  • Leo: ¡Resiste, abuela! quédate ahí, yo voy por el doctor.
  • Abuela poseída: Únete a nosotros. Puedo verte.
  • Leo: [Grito] ¡Auxilio! ¡auxilio! ¿qué está pasando?
  • Gente del pueblo poseída: Únete a nosotros. Únete a nosotros. Únete a nosotros.
  • Leo: ¿Marcela? ¿te sientes bien? [grito]
  • Marcela poseída: Él está muy cerca.
  • Don Andrés: Tranquilo. Aquí estamos, muchacho.
  • Teodora: Así que esta es la niña nueva, ¿ajá? es medio fastidiosa.
  • Alebrije: [Grito] ¡No me gustan esas cosas!
  • Don Andrés: Hay que ir al monasterio, Leo. Es el edificio más protegido del pueblo.
  • Leo: Son demasiados.
  • Teodora: Otra vez depende de nosotros salvar al niño indefenso.
  • Teodora: ¡Ja! caminando casual por la calle. [Burlándose] ¡cómo quisiera estar poseída!
  • Teodora: ¡Ugh! ¡eso fue un asco!
  • Don Andrés: Se le cayó el sombrero, señor. Le van a pisar todo el sombrero esos zombis, señor. Mejor destino del que merece esa cosa horrible.
  • Alebrije: ¡Eres muy lento! ¡a correr, a correr, a correr! ¡Leo, sube ya!
  • Leo: ¡Cuidado! ¡por allá no! ¡gira!
  • Alebrije: ¡Ja!
  • Leo: No no no…
  • Alebrije: ¡Sí! ¡sí ¡sí!

[En la puerta del monasterio]

  • Leo: Amigos, sálvense. Ahora no pueden ayudarme.
  • Don Andrés: El muchacho tiene razón. Su muerte sería muy sangrienta para mi refinada sensibilidad.
  • Teodora: ¡No irás a ningún lado, don gallina!
  • Teodora: ¡Okay vengan por lo suyo!
  • Fray Godofredo: [Rociando agua bendita] ¡Atrás, he dicho! ¡atrás! ¡El poder de mis puños se los ordena! ¡Leo, por allá!

  • Fray Godofredo: Veo una paloma extraña contigo pero ¿qué es realmente?
  • Leo: Es un alebrije. Lo llamamos Alebrije porque su nombre es muy difícil de pronunciar.
  • Alebrije: [Mordiéndose la lengua] no es tan difícil si te muerdes la punta de la lengua, como dije.
  • Fray Godofredo: Ah bueno, eso lo explica. ¿Y vienen fantasmas contigo?
  • Leo: Claro, están... Un momento, ¿qué? ¿lo sabe? ¿puede verlos?
  • Fray Godofredo: No. Pero si hubieras oído mi lección, sabrías que siempre hay una persona en cada pueblo, que puede hablar con fantasmas. No fue difícil deducir que esa persona eras tú.
  • Leo: Don Andrés, Teodora, saluden a Fray Godofredo.
  • Fray Godofredo: Pues encantado de conocerlos.
  • Leo: Oiga Fray Godofredo, ¿cómo es que sabe de...?

[Forcejeo de puerta]

  • Fray Godofredo: Después te lo explico. Pero ahora hay que irnos. Nos queda muy poco tiempo.

  • Fray Godofredo: Durante semanas hubo señales misteriosas de que algo de otro mundo estaba sucediendo.
  • Don Andrés: Te dijimos.
  • Fray Godofredo: ¿Has visto alguna otra cosa extraña, Leo? tal vez... ¿uno de estos?
  • Leo: ¡Esa cosa! Le puso los ojos a mi abuela blancos, como leche. Hay un montón ahí afuera.
  • Fray Godofredo: ¡Oh no!, esos son los horrorosos. Los heraldos de algo mucho, mucho peor.
  • Fray Godofredo: Los horrorosos usan la vitalidad de los vivos para abrir la prisión dimensional de su amo. Si Quetzalcóatl escapa, una era de oscuridad cubrirá al mundo.
  • Leo: No soy experto, pero Quetzalcóatl no es un monstruo, ¿verdad? es un dios creador, un buen tipo.
  • Fray Godofredo: Sí, cuando está de buen humor, y ahora, ¡ya no está de buen humor! Quiere empezar de cero, barrer con todo el mundo y comenzar de nuevo.
  • Teodora: Va a necesitar una gran escoba.
  • Don Andrés: Esperen. ¿oyen eso? Los golpes... ya no están.
  • Alebrije: ¿A dónde se fueron todos?
  • Teodora: A esos los está llevando al mercado esa cosa... horrible. Creo que a los demás también.
  • Don Andrés: Por mis juanetes al pisar, ¡algo maligno va a pasar!
  • Leo: Igual que en el libro. Padre Godofredo, ¿qué significa?
  • Fray Godofredo: Significa, Leo... que el fin del mundo... ha comenzado.
  • Don Andrés: Saben, si mis dientes no fueran de un vapor ectoplásmico, podrían escucharlos traquetear.
  • Fray Godofredo: Los malvados horrorosos usarán la vitalidad de los habitantes para crear un portal dimensional, por el que su amo cruzará. Los dejarán como caparazones sin vida.
  • Leo: ¡Tenemos que hacer algo! y repito, ¿cómo sabe todo eso?
  • Fray Godofredo: Después, Leo. Ahora, vengan.

  • Fray Godofredo: [Viendo libros] “Guía infantil para el caos” ¡ajá, éste! lo encontré.
  • Leo: Eso parece la receta de tamales de mi abuela. Pero con más pólvora.
  • Fray Godofredo: Sí, es una receta. Con ella, puedo crear una explosión mágica que selle el portal y rechace a Quetzalcóatl del plano en que vivimos. Pero... no podremos evadir a los horrorosos.
  • Leo: Padre, usted haga el tamal, y espérenos con él en la cima de la torre.

  • Don Andrés: ¿Seguro de que quieres esto?
  • Leo: Lo que quiero es ir a mi casa, darme un buen baño, dormir y despertar con las galletas calientes de la abuela. Pero antes debemos hacer esto…

[Barco volador desplegándose]

  • Alebrije: Wow. Es más grande desde afuera.

  • Fray Godofredo: Ese barco, ¿de dónde lo sacaron?

[Explosión]

  • Fray Godofredo: Arroja esto en el centro del alboroto, Leo.
  • Teodora: ¡Acelera, Don Andrés!
  • Don Andrés: Oh, por mis canas, ¡eso es maldad pura!
  • Leo: Más cerca… más cerca, y... ¡ahora!
  • Teodora: ¡No puede ser! Esas bestias la atraparon.
  • Leo: ¡Da la vuelta ahora!
  • Don Andrés: ¿Qué? ¿por qué?
  • Leo: ¡Hazlo!
  • Teodora: ¿Pero qué estás haciendo?
  • Leo: ¡Es la única bomba mística que tenemos! la voy a recuperar.
  • Teodora: No puede arrojarla tan lejos.
  • Don Andrés: ¡Usa tu pierna-balón!
  • Alebrije: ¡Yay! ¡gol!
  • Teodora: ¡Leo!
  • Don Andrés: ¿Eh?
  • Teodora: ¡Ay no!
  • Don Andrés: Eran tan valiente… y tan bruto el muchacho. Ahora jamás podré decirle todo lo bruto que era.
  • Alebrije: ¡Claro que sí! ahí está.
  • Don Andrés, Teodora y Alebrije [Gritos de ovación]
  • Alebrije: ¡Aquí arriba! ¡oye, Leo!
  • Teodora: ¡Qué alivio!
  • Alebrije: ¡Bien hecho Leo!
  • Leo: [A Marcela] Fuiste tú. Tú me diste esto y me protegió. ¿De verdad eres una aprendiz de hechicera?
  • Marcela: Claro que no, tontito. Pero el collar tiene poderes.
  • Compañero: ¡ Oye, bicho raro! Gracias por salvarnos. Nos caes bien.
  • Compañero: Sí, puede que seas raro, pero eres nuestro raro.
  • Gente del pueblo: [Gritos de ovación]

  • Leo: Marcela, creo que mi vida al fin está mejorando. Todo se está dando para Leo ¿no lo crees?
  • Marcela: Lo creo.

[Beso] [Sombra acercándose]

  • Marcela: Okay, eso fue... menos apasionado de lo que esperaba.
  • Leo: ¡Corre!
  • Leo: ¡Fray Godofredo! ¡Fray Godofredo!

[Abriendo la puerta del monasterio]

  • Fray Godofredo: ¿Qué?

[Pueblo desapareciendo]

  • Fray Godofredo: Entren, ahora.
  • Leo: ¿Pero qué está pasando? Habíamos detenido a Quetzalcóatl.
  • Fray Godofredo: Los dos, tienen que ir al campanario.
  • Fray Godofredo: ¡Atrás, he dicho! ¡no avances más, demonio!
  • Marcela: ¡ No hay a dónde ir!
  • Leo: ¡Marcela! ¡no!

[Cayendo al barco volador]

  • Leo: ¡Regresa!
  • Teodora: ¿Estás loco?
  • Don Andrés: ¡Alebrije, agárralo!
  • Leo: Abuela, Fray Godofredo... Marcela. Ya no... están.
  • Don Andrés: Muchacho, ¿qué quieres hacer ahora?
  • Leo: La verdad no lo sé. Pero sí sé una cosa: nos quedaremos juntos. Mi vida hasta ahora, mi visión fantasmal, conocerlos a ustedes... estamos destinados a estar juntos.
  • Alebrije: ¡Cuenta conmigo! además… no tengo otra cosa que hacer.
  • Leo: Aquí estamos seguros por ahora para calmarnos y pensar qué hacer. Quiero que nuestro próximo paso esté bien planeado y sea ejecutado a la perfección.

[Finado y Moribunda despliegan las velas y el barco sale disparado hacia el cielo]